El feminismo o cómo pervertir el lenguaje – Amalia Cocco

Feminismo. Una palabra que para muchas personas puede ser contradictoria y que es interpretada por muchxs como antónimo de machismo, como que pide la supremacía de la mujer por encima del hombre. Y qué lejos de la realidad está, pues si tratamos la terminología en sí, veremos que lo contrario a machismo es hembrismo, macho – hembra, no macho – fémina. Entonces, ¿a qué se debe esta mal interpretación del término? Algunxs dirán que la misma palabra induce a pensar en el movimiento como el antónimo de machismo debido a “fémina”, pero yo tengo otras teorías y qué básicamente rondan alrededor de tres puntos.

La primera de ellas trata sobre el malentendido debido a que al patriarcado no le convenía y sigue sin convenirle esa igualdad que piden lxs feministas. “¿Que tengamos los mismos derechos que las mujeres? ¡Pamplinas! Si yo las respeto, pero es obvio que no somos iguales y no podemos hacer las mismas cosas.” Y aquí es cuando más de unx habla sobre las desigualdades físicas, como si el feminismo pidiese igualdades físicas y no igualdades de derechos. Una formula más de cómo desprestigiar el movimiento y es que a muchos aún hoy en día, les sigue dando miedo que la mujer esté a su mismo nivel en cuanto a derechos, aunque digan que el feminismo está obsoleto porque ya hemos conseguido lo que queríamos. ¿En serio? ¿De verdad? Solo hay que observar que esta crisis económica a quien más ha afectado es a las mujeres, y si no que se mire los indices de paro para ver que porcentaje de mujeres y de hombres están parados. O si no que se observen los indices de cuantas mujeres y cuantos hombres son asesinados por violencia doméstica o a términos más generales, violencia de género. Mientras exista este tipo de violencia, las mujeres no estaremos al mismo nivel que los hombres en cuanto a derechos, digan lo que digan.

Mi segunda teoría es la de las minorías y la de la generalización. Un pequeño grupo, las feministas de la diferencia, más radicales, más en favor de la supremacía de las mujeres, llaman la atención, por lo que a todas nos meten en el mismo saco. ¿Que una feminista ha hecho esto? ¡Pues todas hacéis lo mismo!  Es más fácil ir por ese camino, para que nos vamos a engañar. Además de que los medios de comunicación colaboran bastante en ello, solo hay que ver como han desvirtuado el movimiento anarquista, por poner tan solo un ejemplo claro. ¿El por qué hacen esta generalización? Puede ser por diversos motivos, por lo que no quiero generalizar. Puede ser relacionándolo con mi teoría anterior, la de desprestigiar el movimiento porque sus peticiones no están en el mismo escalón que la de los demás; puede ser también por falta de información, por dar por válido lo que los medios de comunicación dicen y porque ellos siempre preferirán lo controvertido, lo morboso, lo que de para algún debate, y lo positivo, lo bueno… pocas veces será lo que prevalecerá en sus discursos, por lo que la gente se creerá lo que le dicen. No nos engañemos, todos nos hemos dejado llevar en alguna ocasión. Y seguro que habrá muchísimos más motivos, que ahora mismo a lo mejor no se me ocurren.

Y, por último, mi tercera teoría es sobre la educación. Si no se educa a la gente y no se le explica que es el feminismo, que pide, por lo que lucha y cual ha sido su historia, no sabrán cual es su verdad. No se puede pretender que la gente sepa qué es una cosa, si no se le habla sobre esa cosa y encima lo que escucha desvirtúa el verdadero significado del movimiento. Desde pequeños, en las escuelas, se debería explicar lo que es el feminismo, lo que es la violencia de género y que implica, como se puede combatir y que todos somos iguales en derechos, porque sí señoras y señores, lo somos, pese a quien le pese y digan lo que digan.

Si juntamos estas tres teorías, ¿aún nos sorprende que parte de la población española desconozca el verdadero significado del feminismo?

Hoy es 8 de marzo, día Internacional de la Mujer, y no voy a felicitar a nadie, ya que hoy es un día conmemorativo, pero lo que pido hoy, mañana y todos los días, es que se enseñe sobre el tema, da igual si el significado lo cogen de la RAE o de la cantidad tan increíble de libros y ensayos feministas. La educación es el primer paso para hacer de este mundo uno mejor. Es el primer paso para enseñar a las futuras generaciones. Sin la educación, ¿a dónde vamos? A ningún lado bueno, sin duda.

Amalia Cocco

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By | 2016-03-07T00:21:41+00:00 Marzo 8th, 2013|Opinión, Política y Sociedad|2 Comments

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2 Comentarios

  1. Osman Hamed Marzo 8, 2013 at 4:18 pm - Reply

    Absolutamente de acuerdo en la necesaria inclusión en la educación escolar los valores democráticos y participativos.
    Muy buen artículo; el título es precioso.

  2. Abde Marzo 8, 2013 at 8:57 pm - Reply

    Querida Amalia, antes que nada felicitaros a todos los implicados en esta iniciativa tan interesante, cómo no, y daros las gracias por compartir con todos vuestros puntos de vista.

    Una observación personal. Entiendo que la utilización de la “x” en lugar de la vocal que remite al masculino o al femenino en las distintas palabras se hace para “hacer justicia” desde el uso de la lengua al género humano y no marginar a ninguna de esas dos mitades de la población que hemos convenido en dividir entre “hombres” y “mujeres”.

    Lo que me sucede es que al leer por ejemplo “muchxs”, en vez de “muchos” o “muchas”, como no lo puedo pronunciar, mi mente directamente lee: “muchos”, como si de un error tipográfico se tratara, aunque, claro está, así se me deja constancia de que la escritora (tú en este caso XD) sabe del “sesgo machista” (por utilizar los términos aprendidos en clase, jeje) en la lengua, o el sexismo en la lengua y no quiere contribuir a (re)producir dicha exclusión.

    En ese sentido el uso de esa “x” estaría justificado, ya que como lector se me hace conocedor de que te consta, además de “concienciarme” más con dicho fenómeno. Ahora bien, en mi cabeza sigo pronunciándolo en masculino de manera automática, por lo que quizás no sea la mejor manera de hacer “plena justicia” con ello, ya que por una parte capto la intención y por otra sigo reproduciendo a nivel de pronunciación, si se quiere, la palabra en términos “masculinos” o “masculinizantes”.

    Por el contrario, cuando se escribe así: “much@s”, (por lo menos para mí) me es inevitable ver esa a central, y casi que leo en mi mente: muchas muchos, o viceversa, por lo que al menos a nivel de pronunciación incluyo las dos formas. Quizás no sea lo más estético ni siquiera lo más correcto a nivel ortográfico, ya que ni si quiera es una letra en el abecedario, aunque quizás debería ser incluída algún día, quién sabe.

    De la misma manera la forma “muches”, me obliga a pronunciar una vocal concreta sí o sí, la “e” en este caso, y no me remite a un “género” en particular, (es más, me remite a su propia intencionalidad, “ellos” y “ellas”) ni hay una segunda lectura en mi mente, por lo que lo veo bastante adecuado.

    Por otra parte, hay alguna tilde que falta o que sobra en el texto. Por ejemplo el “qué” en el primer párrafo: “y qué básicamente rondan alrededor de tres puntos”, o los dos “que” en el cuarto párrafo: “Si no se educa a la gente y no se le explica que es el feminismo, que pide”.

    Esas son algunas observaciones a nivel más de escritura, y como ya he escrito mucho, me callo. 😉

    Gracias.

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