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Las revistas son para el verano

Las revistas son para el verano

on Ago8

El verano es para descansar, pero en Distopía descansamos poco. Y mal, generalmente. Así que te proponemos algunas cosas para que puedas tomarte el relax en la playa o en la  montaña, entre cañas o entre barro (si es esto último te deseamos que sea con buenos cuerpos cerca), del mejor modo posible. Ahí van las recomendaciones de nuestros redactores.

Isaac Reyes

Película: Desesperación, de R.W. Fassbinder

Canción:  Ante Up (Danny Drive Thru)

No church in the wild (Kanye West y Jay Z)

Conciertos para clavicordio (Johann Sebastian Bach)

Libro: Casa de hojas, de Mark Danielewski, que está en inglés pero van a vender en español este octubre y como va a perder la gracia o a lo mejor cuesta más de lo que vas a pagar por un tocho vanguardista, pues Ayúdate con la Magia Blanca-Esperanza Gracia.

Lugar: Monte Athos (para peregrinar pedir cita previa, si no los monjes te echan a patadas, con todo el derecho monástico del mundo).

Estibaliz Etxebarria

Película: Star Trek: Into Darkness. JJ. Abrams rescata la dignidad de las películas de esta mítica y adorada serie. Se hace raro ver a Zachary Quinto interpretando a Spock, pero… al final hasta queda bien.

NO vayáis a ver The Purge, que también se ha estrenado este verano, a no ser que os querráis aburrir y decepcionaros ante una idea que en principio podría inspirar un gran film. No es el caso.

Canción: Mejor tres que una, porque sí.

Follow rivers (Lykke Li). Siempre me ha evocado algo especial. El vídeo os refrescará para este calor…

Victim of changes (Judas Priest). La que me enamoró durante mucho tiempo… una de los mejores temas del “heavy metal rock”. Este directo fue tan brutal que fue incluido en el disco “Metal Works” del 93. Estos ingleses ex-trabajadores del acero llegaron a lo más alto de su carrera con composiciones como esta. Eso sí, sin Rob Falford, los Judas Priest no son lo mismo. Lo mejor: la voz de Halford y sus cambios en los afectos, que convierten a este mítico tema en lo que es.

Am I Evil? (Metallica). Me sorprendió gratamente escucharla en la radio. Tema original de los Diamond Head. A la cabeza el pelirrojísimo Dave Mustaine. Genial.

Libro: La vieja sirena (José Luis Sampedro) Lo encontré con casualidad o más bien causalidad, en una cafetería de carretera… y en aquel momento resultó ser lo mejor que podía leer. La recreación de la Alejandría de los faraones me fascinó… entre otras muchas cosas.

Un lugar… o dos: La cala de Meñakoz en la costa de Bizkaia. El paraíso más cercano a Bilbao, donde descansar al sol, disfrutar del agua del mar y estar en contacto con la naturaleza. Aquí puedes practicar nudismo.

Ronda (Málaga). Lugares históricos, paisajes bellísimos, gente encantadora. Pequeña y grande a la vez. La he visitado dos veces. Dos veces encantada me quedé.

Carlos Corredera

Película: Tiburón (Steven Spielberg), yo suelo ver cine clásico, no actual, soy así de raro. Como estamos en verano por eso elijo esta, tema playero.

Canción: Gimme shelter (The Rolling Stones), me gusta escuchar a los Stones tomando una cervecita mientras hablo al fresquito.

Libro: El hereje (Miguel Delibes), en cuanto pueda lo vuelvo a leer. Una gran novela histórica y un canto a la libertad de pensamiento de uno de los más grandes de la literatura española.

Lugar: el verano pasado estuve por segunda vez en Roma, y me encantó pasear de noche por el Trastérvere, buenos restaurantes y un ambiente extraordinario. Así pues, el Trastévere en Roma.

Amalia Cocco

Película: Más que una sola película, varias. Este verano va a ser con respecto al cine, para volver a ver algunas películas que me impresionaron y que están en mi Top 10 de favoritas, como El Pianista, El club de la lucha y/o Trainspotting, aunque pretendo ver también alguna de Ken Loach que aún no he visto.

Canción: Wind of Change de Scorpions. Tiene un significado muy especial para mí y no puede faltar en mi lista de reproducción.

Libro: Tengo varios, pero por ahora me quedo con La sangre de los otros, de Simone de Beauvoir y con Las uvas de la ira, de John Steinback. Y como lecturas especiales para este verano me esperan 1984 de George Orwell y el magnífico Segundo Sexo de Beauvoir.

Un lugar: Uf… ¿sólo uno? Diré varios, porque elegir solo uno me parece imposible. Me quedo con alguna librería de segunda mano y/o la librería París – Valencia. El viejo cauce del Río Turía, en Valencia, que es un parque que cruza la ciudad y es precioso. La playa y sin duda alguna, Barcelona.

Francisco Huesa

Película: Las películas en verano tienen olor a infancia, a cine al aire libre, a bocadillo de tortilla y a lata de refresco, a “arasú”[1] rojo y a pipas peladas. Son la ilusión del niño que puede acostarse tarde para ver dibujitos bajo las estrellas. Por eso, mi recomendación cinematográfica para este verano es ver Merlín el Encantador (que en versión original “significa” Sword in the Stone), revisión libre que hizo Disney del mito del Rey Arturo. La ingenuidad de Grillo, el despistado genio de Merlín y las aventuras por el bosque son delicias que nos permiten disfrutar sin preguntarnos los motivos. La película, salvando cuestiones técnicas, ha soportado bien el paso del tiempo y reunirá en el salón a pequeños con ganas de divertirse y a mayores nostálgicos. Porque a veces no hace falta más.

Canción: Aunque la tentación de poner La Barbacoa de Georgie Dann es grande, me decido por Je Veux de ZAZ. Una voz fresca que une el desgarro de las grandes voces francesas con los sonidos actuales. Con una ligereza muy propia del calor, bajo su apariencia cándida y feliz se esconde una crítica suave y un profundo conocimiento de la música.

 

Libro: Soy lo Peor, de la editora Sevilla Rosa García Perea, es el libro del verano. Con una prosa ágil y un extraordinario sentido del humor, en esta obra se mezclan el mundo de los libros y una aguda mirada a la sociedad. El desfile de canciones, amigos y lugares comunes (la felicidad, como decía Cernuda, se esconde detrás de un arco) adquiere un ritmo trepidante en medio de una historia tan aparentemente absurda como real. Narrado en primera persona, la dulzura de su prosa está salpicada de finos dardos que se clavan como la verdad.

Lugar: La playa de Regla, en Chipiona, allí donde el sol se ahoga al atardecer y el mar se vuelve dorado. Les recomiendo llegar en torno a las seis de la tarde, cuando el agua salpica con gotas amarillas, los niños juegan y los pasteleros pregonan merengue y bollos. Poco a poco, dejen que se vaya haciendo silencio. Oirán el suspiro del mar al que le escribía Manuel Alejandro en la voz de Rocío Jurado. Y contemplarán, sobre la arena blanca, una de las formas más bellas que tiene de morir el sol.

Aarón Reyes

 Película: ¿Qué mejor para pasar el verano que Los albóndigas en remojo dirigida por el siempre alegre director de Canción Triste de Hill Street? Ahora bien, si lo que preferís es pasar un verano relajado y sin las complicaciones existenciales de los albóndigas, os recomiendo que veáis el final de tres series que acaban este verano, True Blood, Dexter y la mejor de todas, Breaking Bad.

Canción: como canción para pasar el verano no se me ocurre ninguna mejor que La mer, fresquita y cantada por el inefable y padre de varias criaturas (imposible definir de otro modo a sus hijos) Julio Iglesias.

También puede ser recomendable para un poco más de bailoteo algo clásico pero movido como Poupée de cire reinterpretado por Jenifer. Ojo a la letra que es ni más ni menos que de Serge Gainsbourg.

Pero para refrescante, Náufragos de Niños Mutantes. Vayan a verlos a los festivales que quedan.

Libro: les recomendaría Murakami y su Tokyo Blues, pero no quiero perder lectores a base de suicidios. Casi mejor Hapiness de Will Ferguson.

Lugar: un lugar para el turismo de aventura, con tráfico de productos ilegales, drogas, bandas armadas, conflictos internacionales, desavenencias diplomáticas entre países, colonialismo, acusaciones de fascismo barato. Vamos, lo que viene siendo Gibraltar. Very beautiful.

 

Noemí González

Película: Vacaciones en Roma, ¡sí! Puede ser del año 53, pero es una comedia romántica realmente deliciosa. Deliciosa hasta el punto en el que Gregory Peck conquista sin ni siquiera abrir la boca. El argumento: una princesa moderna que quiere disfrutar de un poco de libertad lejos del protocolo de su situación, pero un periodista se cruza en su camino. Claro que en sus planes no figuraba caer rendido a los pies de la noble dama. El director del filme, William Wyler. Entre los premios que cosechó, tres óscars y otro más, el de poner de moda los recorridos en moto por la capital italiana. ¡A ver quién es el valiente!

Canción: “Cambio de ruedas, no quiero gastar… No quiero gastar…”. Seguro que más de uno se estará acordando de toda mi estirpe. Puede ser. De hecho, las sintonías publicitarias han acompañado la particular banda sonora de nuestra vida y en especial, en la época estival. ¿O es que nadie se acuerda de aquello de “Tú me das cremita, yo te doy cremita…”? Quien diga que no está mintiendo, de eso estoy segura. Al margen de cada una de estas cancioncillas, breves, pero intensas, creo que la canción del verano debe estar ligada a Italia, de hecho, yo me quedo con Azzurro, interpretada por el inigualable Adriano Celentano. Se han hecho varias versiones de este éxito de los 60, incluso hasta remix discotequeros, pero como la del milanés, ninguna.

 

Libro: Fortunata y Jacinta. ¿Por qué? Porque seguro que ese título de Benito Pérez Galdós ha pasado por desapercibido entre otros títulos del escritor. En esta ocasión no se trata de una crónica de tintes históricos, sino una novela en la que la burguesía vuelve a ser la protagonista, pero en la que ocurre lo que tiene que pasar en toda novela, que haya un triángulo amoroso cambiante en el que se plantean temas como la esterilidad, los arrebatos más bajos, el deseo de venganza… La mar de entretenida para el verano, novela en estado puro, vamos.

Lugar: Cabo de Gata. Lugar perfecto para perderse, distraerse, descansar y conocer ese rincón tan andaluz y a veces olvidado como Almería. El paraje tiene recoletas calas para aprender mucho más del fondo marino con sus praderas de poseidónidas o disfrutar de un paseo en kayak por su costa en Agua Amarga o en Las Negras, por ejemplo. Sobre gastronomía, qué decir, salvo que las verduras frescas y en buen pescado deben tener cabida si nos sentamos a la mesa. Uno de mis lugares favoritos es San José, una localidad en el corazón de este parque natural, un trozo de paraíso al alcance. Los más peliculeros tienen que pasarse por el desierto de Tabernas y disfrutar del spaghetti western en estado puro.

 


[1] Denominación andaluza del regaliz.

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