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“La verdad es universal, las preguntas son las mismas desde siempre”, Ángela Mesa

“La verdad es universal, las preguntas son las mismas desde siempre”, Ángela Mesa

on Feb20

No puedo más que quitarme el sombrero ante esta actriz sevillana llena de talento que sabe cómo ganarnos simplemente con una sonrisa. Al quitarme el sombrero no me entra frío pues la calidez de sus palabras permite sentirte cómodo y así, de este modo, paso a presentaros a una gran intérprete, una somera e ineficaz forma de resumir en una palabra un currículo que asombra por su amplitud y elasticidad. Conocí a Ángela Mesa por casualidad. La vi fotografiada en un reportaje de novias y quedé prendado de ella. Más tarde, la serendipia, que nunca debe de ser despreciada, me condujo a ella por otros sinuosos caminos que me permitieron conocerla y verla actuar, y aquel y no otro, fue como comencé a seguirla como actriz.

Ángela es jovial, emprendedora, valiente y posee el talento que caracteriza a los artistas con mayúsculas. Su formación es excelente y su cabeza privilegiada pero ¿no sería mejor preguntarle a ella acerca de su trabajo y ponerla en aprietos con preguntas cargadas de veneno?

Asumo el sí como respuesta y por eso os presento a Ángela mientras le damos la bienvenida a la revista Distopía.

Querida Ángela… cuánto tiempo…

Sé que eres licenciada en Filología Hispánica, que tienes el Certificado de aptitud pedagógica y el Curso de formación de profesores de español y, además, por si fuera poco, vas y te licencias en Arte Dramático. Interpretación textual. Sólo te queda licencia para matar… 

¿Qué influencia ha tenido tu formación previa en tu faceta artística?

Primordial. Aprender supone siempre un acto de humildad, una buena sacudida a los prejuicios y un arranque de motores y sueños. Quiero formarme hasta morir. La búsqueda constante me hace darle sentido a la existencia.

Ángela es una actriz…

Viva.

Empezaremos con preguntas que todos te han hecho pero iremos derivando. ¿Cómo ves el panorama artístico, y me refiero al cine y al teatro en España?

Estoy convencida (quizá sea un acto de fe) de que las crisis socioeconómicas siempre nos obligan a salir de nuestra zona de confort (el confort mata la poesía), nos empujan a tratar de buscar nuevos asideros, nuevos lenguajes; en definitiva, aguzan nuestra creatividad pero, en concreto, en el panorama actual español lo que verdaderamente me preocupa es la pérdida de esperanza, la falsa creencia de que todo tiempo pasado fue mejor; ante eso… ¿qué podemos hacer como sociedad? Estamos algo perdidos y creo que sólo podemos encontrarnos volviendo a la raíz, olvidando el ornato.

Por supuesto hay muchas personas bonitas, preparadas y cargadas de talento apostando de veras por la cultura teatral y cinéfila en nuestro país pero desde la distancia en general las siento desamparadas,  invisibilizadas por los mass media y la sociedad de consumo.

¿Se puede vivir en España siendo actriz de teatro?

Esa es la pregunta que se hacen miles de actores en España en este momento. Nuestra situación es excesivamente precaria. Hacemos malabares, trabajamos en otras cosas. En la mayoría de los casos, los presupuestos no alcanzan para cumplir con las exigencias laborales del gremio (salario mínimo, contrato como artista, etc.) Los actores no entendemos por qué se denosta tanto nuestra profesión, ¿se trata de desinformación?, ¿de miedo por parte del estado?, ¿de una cierta envidia porque parecemos ser más ‘libres’ que otras profesiones? Nadie regatea el precio de un servicio de fontanería o el de una copiosa comida pero en nuestro gremio nos regatean hasta el ahogo. Es verdaderamente insultante.

¿Está reconocido el trabajo de una actriz en relación a la preparación previa necesaria para serlo?

Absolutamente no, en términos generales. En teatro es mucho más difícil el intrusismo puesto que la escena requiere un trabajo previo técnico y disciplinado, pero en el medio audiovisual campan a sus anchas caras bonitas sin talento ni verdadera formación. Esas caras son las mediáticas y son las consideradas como profesionales para el groso de nuestra población (ya que a efectos prácticos así sería, puesto que trabajan y reciben un salario por ello). Por supuesto, todo esto debilita no sólo el trabajo de los profesionales de la actuación sino también la calidad de nuestras historias (sea en cualquiera de los formatos actuales: teatro, cine o televisión); es algo que nos compete a todos.

Actualmente te has trasladado a vivir a Perú. Cuéntanos un poco tus razones.

Hace cuatro años hice un viaje de tres meses a Argentina, necesitaba desconectar de España y encontrarme con otra cultura. Quedé fascinada no sólo por la fuerza y el coraje de Latinoamérica sino por una capacidad  intelectual en pleno movimiento, en incesante búsqueda; y como te comentaba al principio de la entrevista, yo he venido a buscar, a vivir, si no ya hace tiempo que hubiera tomado otras decisiones más cómodas o sedentarias. Perú es un país emergente, encuentro ganas de transformar su realidad en cada esquina, atesora un pasado precolombino riquísimo, lleno de matices, de cosmovisiones que en nada se acercan a la española. Hoy el Perú es mi casa y es acá donde encuentro un lugar idóneo para desarrollar mi voz propia.

Además de intérprete, tienes una larga experiencia como autora. Queremos saber más de esta faceta tuya.

Escribo por placer, jugando desde que tenía 6 años. Recuerdo que guardaba un cuadernito en mi pupitre y mi amiga María y yo aprovechábamos los ratos libres que la profesora nos daba en clase para escribir poemas y cuentos. Soy una escritora ‘semicompulsiva de pacotilla’, escribo desde la necesidad, sobre todo la de contarme a mí misma, la de explicarme, como la niña del pupitre; poco ha cambiado.

¿Te decantas por los textos clásicos, o en cambio sientes mayor afinidad por los contemporáneos?

Me decanto por los textos que hablan de la verdad, sean con una forma u otra, las formas son sólo un juego, el fondo es lo que me interesa. Puede atravesarme tanto Fuenteovejuna como un texto de Angélica Lidell. La verdad es universal, las preguntas son las mismas desde siempre.

Una obra de la que seas autora de la que te sientas especialmente orgullosa.

El infante muerto (que fue premiada en el I Programa de dramaturgia emergente andaluza) me llevó a atravesar un bosque familiar de generaciones atrás, me llevó a conectar con la Sevilla de antes, aquella que hoy sólo parece una estampa añeja y descolorida.

Una obra ajena que interpretarías sola en una isla desierta.

La tumba de Antígona de María Zambrano.

El ser autor debería, y hablo en condicional, llevar aparejada una intensa actividad lectora. ¿Es tu caso?

Sí, aunque debo confesar que con los años soy una lectora cada vez menos disciplinada, más caótica… llevo años tratando de encontrar el porqué.

De responder positivamente (lo esperamos), enumera tres títulos literarios imprescindibles.

Feliz de estar haciendo una entrevista relacionada con mi vocación escénica me voy a permitir el lujo de dar tres títulos de la literatura dramática:

  • Esperando a Godot de Samuel Beckett
  • Las criadas de Gean Genett
  • Caricias de Sergi Belbel

El papel que más se te ha resistido.

La verdad es que no podría decirte ninguno en especial. Todos los papeles tienen una parte más conflictiva y otra más cómoda o amable para el intérprete, se trata de saber discernir con cuáles de tus fantasmas debes lidiar.

El protagonista con el que más te identificas.

El doctor Thomas Stockmann de Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen, bueno, y durante mucho tiempo nuestro indeciso Hamlet.

¿Has protagonizado obras en lenguas diferentes al castellano?

He hecho mis pinitos en catalán y en inglés. Es bastante esquizofrénico porque al no dominarlas hay un extra de temor pero trabajar en otra lengua siempre es un reto divertido.

Es hora de cambiar el estilo de la entrevista así que respira y prepárate…

¿Has salido alguna vez desnuda a escena? (si la respuesta es afirmativa cuéntanos la experiencia y si es negativa dinos qué sintió alguna compañera que sí lo hizo y te lo contó?

He salido semidesnuda en una performance de poesía erótica que organizamos con unos amigos, de hecho yo propuse ese tratamiento, nos íbamos cambiando de ropa, ‘semidesnudándonos’ delante del público mientras explicábamos lo que íbamos a hacer, desde nosotros. Cuando me saqué la parte de arriba y entendí que estaba mostrándome desde Ángela y no desde un personaje sentí un temblor por todo el cuerpo. Después comenzamos con el recital y todo se colocó en su sitio.

Por otro lado, recuerdo el preestreno de Yo soy Tú, (proyecto que llevaba con Fali Cruz desde Al Alba Teatro) en Osuna, esa obra se desarrolla en un cabaret de los años 40 y el público vive escenas del cabaret junto con la privacidad del camerino, por lo que tenía muchos cambios de vestuario con el público delante, nunca llegaba a estar desnuda pero en la primera escena al quitarme el vestido hubo un revuelo en las primeras filas, escuchaba perfectamente todo lo que comentaban en el patio de butacas, tragué saliva y seguí hacia adelante. Fue un gran aprendizaje, hay cosas que sólo puedes superarlas desde la experiencia. Nunca más volví a tener que tragar saliva en esa obra y tuvo su recorrido por muchos escenarios de Sevilla y alrededores.

Un color fetiche

Ninguno, al menos por ahora.

¿Te desean “mucha mierda” al subirte a un escenario?

Por supuesto. Y se agradece tanto… Es una expresión hermosa sobre todo porque te conecta directamente con la tradición del gremio en nuestro país. Nace en nuestro maravilloso siglo de Oro, desear mucha mierda hacía referencia a la mierda que dejaban los caballos a la puerta de los teatros y corrales de comedia, era significado de que mucha gente había asistido a ver la función.

Para que la voz sea perfecta hay que tomar antes de salir a escena…

Yo soy bastante maniática con el tema, suelo llevar propóleo, jengibre, miel, limón y tomillo en un brebaje con un color terrible, pero sanador… Sobre todo si tengo que cantar o se trata de un espacio con mala acústica. Si no he podido conseguirlo, no importa, el agua está bien y si no… a calentar bien y a salivar mucho.

¿Te ha supuesto el hecho de tu aspecto algún problema o favor a la hora de conseguir un papel?

Ni me considero tan guapa ni he hecho nada por serlo. No creo que me haya ayudado ya que hay muchas mujeres actrices espectaculares en nuestro país, más bien creo que a veces me ha jugado en sentido inverso: ¿Guapa e inteligente? Mala cosa, no todos/as están dispuestos a aceptar esa combinación.

¿Eres seria, graciosa o graciosilla?

Siempre me hago un reverendo lío con eso… Soy una persona bastante seria pero resulta que también me apasiona hacer el ‘idiota’ todo el tiempo y reírme de las incongruencias de la vida… así que prefiero huir de discursos homogeneizadores.

Alguna superstición…

Recoger pequeños objetos de la calle que de repente entiendo como símbolos de mi vida presente, como anunciantes. ¿Vale eso o es muy loco?

No podrías vivir sin (tienes que nombrar una comida)

Bueno, vivir en diferentes lugares  me ha hecho aprender a extrañar comidas, solo eso. Además, he de decir que mi madre se encargó de darme una educación bastante libre y curiosa con la comida. Es otra herencia cultural más para agradecerle.

Supongo que no siempre la ropa está hecha a medida. ¿Te has encontrado con la circunstancia de no entrar en un traje o que te sobre el doble de tela?

Como siempre he sido bastante menudita sólo recuerdo que me haya sobrado tela o me haya quedado algo más estrecho que en otro tiempo pero en ese sentido no tengo muchos problemas. ¡En Perú, de hecho, estoy usando un traje de gitana que tiene más de diez años!

Un beso en escena es…

Un beso en escena.

¿Te has caído alguna vez en un escenario? ¿y de un escenario?

Recuerdo un día haciendo el infantil Mariquilla la Pelá, se me desató uno de los cordones y caí de un cubo negro; traté de salvarlo, incluirlo en la obra, pero a los niños no los engaña nadie. Me dolió la pierna unos días.

Alguna anécdota que nos haga reír.

¿Cómo es posible que no se me ocurra ninguna políticamente correcta y universal? Vale, tengo una escatológica pero muy divertida. Tenía 18 años y era monitora de un campamento para niños que organizaba una Asociación juvenil llamada Algazara. Tuvimos un problema con las cañerías del lugar y una mañana amanecimos con el campamento inundado de aquello que ya podéis imaginaros, todos los deshechos, detritos de todos los cuerpos de los aproximadamente 60 que éramos allí. Nos organizamos al modo Las uvas de la ira de Steinbeck y usando los útiles de juegos de playa limpiamos todo. Creo que ha sido de las actividades más originales que hicimos nunca, también de las más enriquecedoras.

Alguna anécdota que nos haga llorar.

¿Cómo es posible que no se me ocurra ninguna que no sea demasiado íntima?

Ya tengo una, la muerte de Caparrós durante la manifestación del 4 de diciembre de 1977. He llorado hace menos de un año recreándola en mi cabeza. Me gustaría escribir sobre ella.

Una frase literaria que utilices a menudo.

‘Algo huele a podrido en Dinamarca’…

Tu lema es…

Rescatar el paraíso perdido de la infancia cada día.

Pongámonos serios de nuevo. Sabemos que has sido galardonada con varios premios literarios. Cuéntanos.

Tuve la gran suerte de ganar la convocatoria del I Programa de dramaturgia emergente andaluza en el 2014 con mi proyecto El infante muerto, junto a cuatro compañeros excelentes con otras cuatro propuestas interesantísimas. Tuvimos la oportunidad de realizar un seminario de dramaturgia los 5 galardonados con Itziar Pascual, fue una experiencia hermosa, compartimos nuestras dudas, nuestros conflictos con la palabra y con la acción dramática. Esperemos que muy pronto puedan estar nuestros textos al servicio de todos los andaluces.

Por otro lado, hace muy poquito tuve la alegría de ganar el premio a la mejor micro-obra en Microteatro Lima por mi propuesta Propiedad Privada, fue un trabajo divertido, sarcástico y transgresor con un equipo inmejorable que para sorpresa mía conectó con el público muchísimo, ¡con desnudo integral por parte de uno de mis actores en unos pocos metros cuadrados! Esto (lo del premio del público, no lo del desnudo, jeje) da ganas de seguir haciendo aquello en lo que una cree.

El resto de premios han sido como co-creaciones (Yo soy Tú de Al Alba Teatro) o en mi labor como actriz (Hacia Otóntoron de la compañía propia Enreda Teatro).

Cuando vuelves a Sevilla tras tus estancias en el extranjero, lo primero que quieres es…

Abrazar a mis padres.

Profesores que te hayan marcado y el por qué.

Da felicidad pensar que son muchas las caras que se me vienen a la cabeza con esta pregunta y en momentos muy diferentes de mi formación pero me gustaría destacar a Tomás del Rey Tirado, él fue un insufle en mis dos pasiones durante mi adolescencia: la literatura y el teatro.

Te gustaría compartir escena con…

Uff, son tantísimos que no acabaríamos esta entrevista jamás pero sí es cierto que llevo años pidiendo al universo trabajar con pesos pesados de la escena, actores y actrices mayores, con mucha más experiencia que yo, quiero nutrirme de ellos.

¿Has hecho pinitos en el cine?, ¿y en anuncios de publicidad?

He hecho bastante publicidad, siempre como secundaria o figuración especial y algún que otro corto o serie web. La cámara es otro tipo de trabajo, más pequeño, a veces prácticamente invisible. Ella es el ojo, es la que manda.

Te gustaría actuar a las órdenes de…

Son muchos los nombres nuevamente, pero esta vez me voy a mojar con uno de mujer y nacional: Icíar Bollaín.

Me llama especialmente la atención la co-creación Putas muertas, co-creado con Xabier Cámara. Explícanos un poco de qué va todo.

Putas muertas es uno de los espectáculos más salvajes e hilarantes que he hecho. Estuvimos girando por muchos lugares de Barcelona y alrededores para finalmente instalarnos una temporada en el histórico Teatre LLantiol del barri del Raval. Se trataba de un impro-show, teníamos un hilo diseñado a base de pruebas (a veces incluso con la participación del público) y gags pero los retos cambiaban con cada función, así que debíamos estar alerta siempre. El hilo argumental era bien sencillo: dos putas morían y pasaban al limbo, en el cielo solo había sitio para una de las dos, ya que el cielo estaba lleno de ellas… así que ambas luchaban por ese puesto. Nos reíamos de todo: de nuestra sociedad de consumo, de nuestros prejuicios como españoles, de nuestros dogmatismos, de los realities, de los concursos televisivos, de las noticias del momento… Fue otra de esas experiencias muy sugerentes que nacen de la necesidad de reírse de nuestra absurda actualidad.

¿Conoces a la autora Chari Naranjo? Es amiga mía y creo que nos vamos a tomar un día un café los tres juntos que seguro que el que mejor se lo pasa seré yo.

No la conozco, pero en cuanto vuelva a Sevilla nos juntamos para ese café mágico…

Tu principal virtud es…

Tengo corazoncito…

Y tu principal defecto… (contesta solo si quieres pero te avisamos que la imaginación es libre y siniestra)

La procastinación, curiosamente de pequeña no lo era…

Háblanos de proyectos futuros.

Tengo entre manos un par de proyectos suculentos en Lima, uno de ellos se basa en una versión muy particular de un texto capital de las letras francesas  y el otro es una miscelánea de teatro y concierto en vivo. No quiero hablar demasiado de ellos porque están incubándose todavía… Y muchos más, mi cabeza va a mil acá… Empiezo a sentir que tengo una conexión especial con la selva peruana… En fin, me callo para no malgastar energías. Habrá que ser paciente y no procastinar.

¿Volverás pronto a España?

Por ahora no, pero nunca se sabe, ya prefiero no hacer planes, el presente es todo, eso es algo que también te recuerda indefectiblemente siempre el teatro.

Bien, bien, ya vamos llegando al final pero antes debes de escribirnos un párrafo en el que menciones el nombre de nuestra revista, es decir, distopía.

Bueno, me la juego con un ‘microrrelato’ en escritura automática, ¿te parece? Siempre me encantaron estos juegos.

‘Jugaban juntos al escondite, no podían concebir que aquello fuera otra distopía más de su minúsculo mundo pero entonces ella lo hizo, le tenía guardada una sorpresa a él cuando la encontrara. Las bragas echadas sobre el piso, la respiración entrecortada. Estaban a punto de crecer.’

Bueno, más bien parece el comienzo de un relato. Juzguen ustedes mismos.

Final del tercer grado. Te vamos a decir unas palabras y tú contestas con la primera palabra que se te venga a la cabeza. ¿Preparada? Vamos allá:

  • Ángela legado nominal
  • Sonríeme crecimiento integral
  • Carcelarias crítica política
  • Lope Shakespeare
  • Teatro tribu
  • Huevos con chorizo ¡ahora!
  • Zapatos de tacón corsé actual
  • Melancolía anhelo
  • España ¿cae?
  • Alumno maestro
  • Drama nudo
  • Chiste familia
  • Tapa amigos
  • Medea necesaria
  • Calderón filosofía
  • Disfraz carnaval
  • Emoción núcleo

Colorín colorado, esta entrevista ha terminado. Muchas gracias, Ángela, por prestarte a esta loca sucesión de preguntas en las que hemos querido conocerte un poco mejor. Esperamos verte en los escenarios y te deseamos toda la suerte del mundo.  Ahora formas parte de nuestra familia y esperamos que nos sigas como también nosotros estaremos pendientes de tu carrera. Para terminar, tienes este espacio para expresarte libremente y explicarle al lector aquello que se nos haya podido olvidar preguntarte y que signifique algo especial para aquel que se interese por tu trabajo.

Gracias  a ti, Javier, por darnos voz. Necesitamos gente emprendedora, que cree y que crea en esta España nuestra cada vez más machadiana. Solo quiero invitar a los lectores a que se acerquen a ver propuestas escénicas en su ciudad, a empatizar con aquellos que tratan de dar lo mejor de sí mismos desde un verdadero sacrificio que está lejos de los flashes y las alfombras rojas. La escena es un espacio para mirarnos a nosotros mismos, como individuos y como sociedad de manera colectiva. Hagamos catarsis y como dicen por acá ‘dejémonos de huevadas’.

Un abrazo muy grande.

Francisco Javier Torres Gómez

 

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