“A la gente cuando se le ofrece un buen producto, lo lee”, Eva Díaz

Tan acostumbrados estamos a los estereotipos, que muchas veces no concedemos la oportunidad a formas de expresión e incluso a opiniones o visiones distantes a las aceptadas como “normales” u “oficiales”. La Semana Santa no es una excepción, y de ahí el mérito de Eva Díaz Pérez y de José María Rondón a la hora de recopilar una inaudita serie de relatos, episodios y opiniones del todo divergentes de la oficialidad con la que se narran los hechos que acontecen una y otra vez en Sevilla durante su Semana Mayor. Como pudiera decir Eslava Galán, se trata de un libro que no ha de gustar a todos, a lo que podríamos añadir, sin temor a equivocarnos, que de su lectura saldrán incluso escandalizados los más puristas.

El que escribe siempre se consideró purista pero no en el sentido completo que el término encierra pues es sano saber discernir entre lo bueno y lo malo, entre lo original y lo hastiado y, sobre todo, es del todo beneficioso mantener la mente abierta a opiniones que difieran de las ya preconcebidas; con ello no solo se enriquecerá el tema tratado sino que se abrirán las puertas a un debate omitido in secular seculorum.

Semana Santa Insólita es una apuesta arriesgada de la editorial Almuzara y de sus autores  que, a modo de epitafio, subtitulan el legajo con la siguiente frase: ”Delirios y visiones heterodoxas de la Semana Santa de Sevilla

Los autores no hablan sino que recopilan lo que otros dijeron o hicieron en épocas pretéritas, un trabajo cuanto menos arduo de investigación cuyo fruto es un libro original e impecable.

¿Quiénes protagonizan el libro? La lista de autores es larga, protagonistas involuntarios de páginas que no dejan indiferentes, muchos de ellos de sobras conocidos por todos, tal es el caso de Bécquer, Cernuda, Lorca y Machado, sevillanos o sevillanizados que no quedaron indiferentes a la Semana Santa de la capital andaluza y dejaron su impresión reflejada en sus escritos. Periodistas o escritores como Chaves Nogales, Eugenio Noel o Núñez de Herrera escribieron cultamente sus propias versiones, heterodoxas y decisivas (Noel ganó una excomunión con sus crónicas) y artistas tan diferentes como Sorolla, como el sevillano Ocaña o el ilustrador Doré nos legaron su peculiar filtro creador creando o protagonizando su propia Semana Santa y así podríamos continuar citando escenas, escenarios, episodios, performances y cientos de situaciones dantescas recopiladas en un único volumen que me atrevo a catalogar como esencial en las estanterías de cofrades y no cofrades, sean a no puristas porque en la diversidad es en donde muchas veces residen la cultura y el conocimiento.

Sin más, pasaremos a hablar con Eva Díaz Pérez, una de las autoras de Semana Santa Insólita, consolidada escritora que, estoy seguro, nos hará disfrutar de una agradable rato de conversación y lectura.

Bienvenida, Eva, a esta tu revista cultural Distopía. Espero que disfrutes con esta conversación en forma de entrevista acerca de un tema un tanto espinoso pero en cualquier caso muy interesante como es la Semana Santa a los ojos de aquellos que la vieron, la sintieron o la interpretaron de otro modo distinto al oficialista y convencional. Por supuesto, sabiendo de la coautoría del libro, José María Rondón estará presente en las respuestas, las cuales puedes compartir con él. Nuestra intención, mi intención, es ganarte para la causa y poder tomarte el pulso de nuevo para hablar de otros interesantes libros de los cuales eres autora, libros documentados que han sido merecedores de premios y a los que es preciso dedicarles el tiempo de que se merecen pero, hablando de tiempo, es tiempo de cuaresma y de ahí la necesidad de hablar de literatura cofrade. Es cierto, no se puede dudar de ello, que, tal como indicáis en el prólogo, la Semana Santa ha sido escasamente tratada en la literatura desde un punto de vista heterodoxo y de ahí el interés por este peculiar libro, Semana Santa Insólita, que no deja indiferente al lector que recorre sus páginas, ya sea cofrade o no.

La primera pregunta de esta serie es obligatoria y supongo que ya habrás contestado muchas veces a la misma: ¿es Eva Díaz Pérez cofrade? A pesar de tratarse de un libro de Historia a modo de episodios curiosos, serán muchos los que no acepten su recopilación en forma de libro.

Esa es la primera salvedad. ¿Por qué aquí siempre hay alguien que no acepta? Le diré que no soy cofrade, pero sí considero que la Semana Santa es la fiesta de mi ciudad. Y, como tal, tengo derecho a considerarla parte de mi memoria, de mi vida. No entiendo que la Semana Santa sea territorio sólo de unos cuando forma parte del imaginario de muchos sevillanos. Es una celebración tan total y completa que permite múltiples lecturas. Ojalá nos acostumbráramos a ser más tolerantes. Precisamente, este libro pretende reunir otras miradas, aunque sean ajenas o foráneas. E incluso, si me apura, convierte una fiesta local en universal. ¿O es que a alguien le molesta que Marguerite Yourcenar haya reflexionado sobre la Macarena, el barroco y el sentido del tiempo? ¿O Antonioni? ¿O Roberto Capa? Se trata de sumar y no de restar como se pretende con cierta mirada miope, alicortada y provinciana.

¿Cómo surge la idea de confeccionar un libro de estas características?

Desde hace tiempo José María Rondón y yo pretendíamos investigar sobre la Semana Santa pero más allá de esa mirada presentista. Nos interesaba saber qué había significado como fenómenos cultural, porque incluso inspira cuadros de abstractos de Picabia o escenas de flamenco surrealista. Nos sorprendía que de una fiesta supuestamente tan archicontada no se hubiera contado lo que grandes personajes de la cultura habían narrado de ella. Y a ello dedicamos diez años de investigación. Fue un viaje apasionante, pero muy complejo, porque a pesar del nivel aparentemente exhaustivo de información cofrade poca gente levanta la vista más allá del presentismo. Se investiga poco y mal. Aquí se suele resaltar mucho la tradición, pero se leen pocos ensayos de Historia. Reina cierta superficialidad, salvo honradísimas excepciones, claro.

Ya sabemos que es un libro escrito a cuatro manos. Nos gustaría saber cómo contactas con José María y cuál es la respuesta que te da  cuando le propones el proyecto, ¿o fue al revés?

Desde hace muchos años trabajamos juntos en El Mundo de Andalucía, hoy desaparecido porque no es más que una corresponsalía del periódico nacional. Intentamos contar nuestras costumbres pero con una mirada rigurosa, moderna, literaria, cultural, incluso irónica y heterodoxa. Por un lado estábamos hartos de leer las cosas que los de fuera escribe sobre nosotros, llenas de tópicos e imprecisiones, y por otro lado, tampoco nos gustaba lo que desde dentro se escribía, cargado también de tópicos y de pobreza intelectual. Fue una rebeldía desde dentro para proyectarla fuera. En El Mundo de Andalucía intentamos seguir la senda que abrió en los noventa Diario 16 de Andalucía que abordaba la Semana Santa desde una perspectiva moderna.

No cabe duda de que se trata de un libro culto, un libro que no va dirigido a las masas pero en mi opinión no debería faltar en la biblioteca de un cofrade con mente abierta ¿Cuál es la tuya?

Yo no creo que sea incompatible escribir con rigurosidad un libro sobre cultura con que le guste a ‘las masas’. A la gente cuando se le ofrece un buen producto, lo lee. Existe cierta idea perversa que dicta una especie de subproducto para la gran mayoría, pero me rebelo contra eso. Este libro lo único que hace es ampliar las fronteras de la Semana Santa convirtiéndola en algo universal.

Habéis dividido el libro, con acierto, según el perfil del protagonista en episodios, delirios, los combatientes, los creadores, los fascinados, los desmitificadores, los inspirados y los raros sevillanos. ¿Estaba claro desde el principio el encasillamiento de cada personaje en su categoría o crees que se podría jugar a cambiar de lugar a algunos de ellos?

Sí, sin duda, se podrían haber intercambiado las ‘etiquetas’. Le confieso que nos dejamos llevar más bien por esos hermosos cajones en los que ‘archivar’ a estos personajes: inspirados, raros, desmitificadores…

Tras leer a Peyré, a Noel, a Chaves Nogales, a Núñez de Herrera… se conoce una nueva visión de la Semana Santa Sevillana, culta, descriptiva, pero distinta y curiosamente Almuzara ha recopilado en una colección todos sus libros a los que vosotros dais la puntilla. Creo que la apuesta de Almuzara ha sido valiente y enriquecedora, independientemente de que tales títulos ya hubiesen sido publicados con anterioridad. Nos gustaría saber tu opinión acerca de esta propuesta editorial.

Es sin duda muy muy interesante. Existe un trabajo serio y riguroso en Almuzara que ha terminado componiendo una completa biblioteca sobre Semana Santa de gran altura literaria. Sólo se trataba de leer la Semana Santa con un horizonte amplio. Y el trabajo de rescate ha sido excelente.

De los protagonistas de Semana Santa Insólita seguro que hay alguno cuyo episodio te llame de un modo particular la atención. Ese es…

Bueno, por raros raros me gusta la pasión del dibujante Helios Gómez con su recuerdo de la Semana Santa y que en el entierro de Durruti no duda en proponer como paisaje sonoro la marcha “Amarguras”. También me hechiza la imagen que dieron de la Semana Santa los sevillanos heterodoxos, desde Cernuda a Alfonso Grosso.

Define Semana Santa Insólita. ¿Crees que es un libro dirigido al público general? ¿Quién crees que comprará el libro?

Sin duda creo que es un libro dirigido al público en general. Es para gente orgullosa de que su fiesta haya provocado la curiosidad de grandes personajes de la cultura.

Adelantándome a tus respuestas, es necesario reflexionar sobre el consumidor de literatura cofrade. Un servidor presume  de ser ducho en estas lides aunque siempre he opinado que la literatura cofrade, por lo general, adolece en los últimos años de originalidad y corrección, y con el término “corrección” no me estoy refiriendo a heterodoxia sino a labor de edición. También reconozco que el público al que van dirigidas estas publicaciones no valora lo suficiente el continente sino que se centra en el contenido. Si deseas añadir algo…

Creo que desde hace años, e insisto en honradísimas excepcionales, sobre la Semana Santa se escribe de lo mismo. Alguien escribió algo por primera vez y los demás no hacen más que copiarlo, generalmente con una prosa torpe y mala. Además el temor a que se escriba más allá de lo permitido, de la supuesta versión oficial hay hecho que la Semana Santa sea una especie de territorio acotado y secuestrado por un grupo de mediocres. De todas formas, en los últimos años eso está dejando de ocurrir. Y hay excelentes ejemplos.

¿Es preciso elevar el listón literario en la literatura cofrade?

No lo sé. Supongo que debería, pero hay mucho alicortado en este terreno. Por citar dos ejemplos brillantes y recientes: la poesía de quien fue pregonero hace un par de años, Lutgardo García. O el pregonero de este año, Alberto García Reyes, que ha aunado a la perfección alta cultura con cultura popular. Son dos buenos ejemplos a seguir. Y hay más, pero también muchísimos muuuuuy malos.

¿Hasta qué punto será admitida la heterodoxia?

No lo sé. Creo que la verdadera heterodoxia no será nunca admitida. Esta ha sido la ciudad de los más terribles ortodoxos y también los más salvajes heterodoxos. Es natural. Hace poco, la revista La Muy propuso un debate en este tema del que salieron ideas muy interesantes.

En el prólogo mencionáis “pregones mediocres” y me gustaría ponerte en un aprieto sin mencionar nombres (es una pregunta general…)

Lo de mediocres lo decimos desde la perspectiva literaria. Sorprende que se aluda a la calidad poética. En muchos casos se nota demasiado que leer, se lee poca buena poesía. Creo que se utiliza con mucha ligereza eso de literario. Y lo más sonrojante es cuando se insinúa lo de la inspiración divina. Alguno hoy que hasta se ha creído Santa Teresa con su pluma inspirada por la divinidad.

Si Eva Díaz Pérez volviera a escribir un libro de Semana Santa se centraría en…

No lo sé, tampoco es un tema que me obsesione. Si que desde que publicamos el libro hemos descubierto nuevos temas, así que es probable que hagamos nuevas ediciones incorporando todo eso.

¿Sería obligatorio contar con la inestimable colaboración de Rondón?

Por supuesto, es mi cómplice letraherido en este tema.

Si comenzaras a escribir el libro hoy ¿tendría hueco el carnaval canario en alguno de los huecos de se podrían abrir en los distintos capítulos? La iconografía que ha provocado el escándalo ya había sido plasmada en el lienzo previamente, si te sirve el dato.

No tendría hueco porque no tiene potencia cultural ni peso artístico ni literario. Sin embargo, deberíamos dejar de asustarnos por esas cosas. Me parece una iconoclastia trasnochada. Es un producto ingenuo por quien lo provoca y también por quien se espanta de eso.

Si tuvieras que regalar a un amigo un libro de Semana Santa sevillana comprarías…

Por ejemplo, “Semana Santa de Sevilla”, de Eugenio Noel, o cualquiera de los excepcionales libros de Romero Murube, Juan Sierra o Rafael Laffón en los que abordan la Semana Santa. Además, por supuesto, del archimanoseado Núñez de Herrera.

¿Ha acertado Almuzara con la portada del libro? A mí me llama mucho la atención e incluso la encuentro divertida.

Me parece magnífica. Esa viñeta de Juan Luis representa toda una época en la que una iconografía de la modernidad se mezcló en Sevilla con la tradición. Resume incluso la mezcla entre lo vanguardista y lo popular que marcó la Edad de Plata. Nuestro libro intenta rescatar esos mundos aparentemente contradictorios y que en Sevilla tienen todo el sentido del mundo.

¿Arriesga Almuzara con esta apuesta editorial cofrade que está poniendo sobre la mesa o toma como referente el éxito literario que obras polémicas previas que se vendieron bien?

Arriesga, pero en los que arriesgan está el éxito. Sería muy fácil limitarse a reproducir lo ya hecho. Y no, nunca se ha buscado la polémica. Insisto en que el libro suma nuevos aspectos a la Semana Santa, no limita.

Pasemos ahora a preguntas de otro tono, más centradas en Eva Díaz Pérez. ¿Cuándo comenzaste a escribir?

Desde muy pequeña. Leer y escribir es lo que más me apasiona. Guardo los cuentos escritos en mi infancia.

Influencias literarias…

Ufff. Interminable. Y no termina. Max Aub, Valle Inclán, Claudio Magris, Cernuda, Borges, Cortázar, Julian Barnes, Sebald.

El próximo libro que leerás.

Me esperan muchos buenos libros, pero seguramente “El Reino”, de Emmanuele Carrère, y un ensayo delicioso de Mario Praz, “La casa de la vida”, quien por cierto también escribió sobre la Semana Santa de Sevilla.

Seguro que eres buena lectora. Recomiéndanos algunos títulos imprescindibles.

¿Sobre qué? La lista es interminable. ¿Ensayo histórico? ¿Poesía? ¿Novela? Yo aconsejaría leer bien a los autores de la gran generación de Mediodía, nuestro 27: Murube, Villalón, Laffón, Porlán, Sierra y Cernuda. Siempre Cernuda y Antonio Machado.

Alguna anécdota en una firma de libros.

Me ha pasado de todo, desde firmar libros que no eran míos pero que alguien me insistió porque no conocía muy bien el mecanismo, hasta un lector que había compuesto un crucigrama con las frases y personajes de mi novela “Hijos del Mediodía”.

Creo que hemos abusado de ti pero no podemos dejar de pedirte un par de frases en que menciones la palabra “distopía”.

“Nuestro presente de alguna forma está siendo la peor de las distopías”. Y otra frase: “Llegó un momento en el que triunfó la más terrible distopía. Nadie leía y no se recordaba lo que era una librería”.

Por último, sabiendo que estrenas libro, adelántanos algo que de pie a una entrevista en la que espero sea una revista que leas con frecuencia en la que, si el tiempo te lo permite, nos encantaría verte de vez en cuando, primero como escritora invitada y luego, si se te apetece como benefactora de algún artículo de tu pluma.

Acabo de publicar el ensayo “Travesías históricas. Viajeros andaluces que contaron el mundo” en el que rescato a andaluces que recorrieron el mundo pero cuyas historias se han olvidado. Y en mayo publicaré mi nueva novela “El color de los ángeles” en la que el protagonista es Murillo y la Sevilla del siglo XVII.

Francisco Javier Torres Gómez

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By | 2017-04-26T23:47:32+00:00 Abril 27th, 2017|Entrevistas|0 Comments

Sobre el/la autor/a

Francisco Javier Torres Gómez (Sevilla 1975) es médico especialista en Anatomía Patológica, ávido lector, y escritor por afición que no duda en describirse como un enamorado de la Semana Santa de Sevilla, de la Historia y de la Novela Negra, géneros todos ellos presentes en sus escritos. De su mano han nacido títulos de gran calado local tales como A la Sombra de Morgagni. (Jirones de Azul 2010), Historias de cámara en ristre (Jirones de Azul 2012), Más Historias de cámara en ristre (Jirones de Azul 2013), Relatos cortos curiosos sobre la célula (Lantia 2014), El Aliento de Satán (Tagus 2014), El Amargo Sabor de la Muerte (Kindle 2015), Cuentos y relatos inéditos de Semana Santa (Punto Rojo 2015) y Más cuentos y relatos inéditos de Semana Santa (BABIDIBÚ-Mirahadas 2016).

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