Simone de Beauvoir – Cocco A.

Un nueve de enero de 1908 nacía en el 103 del Boulevard du Montparnasse (París), lugar de artistas e intelectuales, una de las mujeres más odiadas y a la vez más amadas de toda Francia y quien sabe si de todo el mundo.

Fue una niña prodigio y desde pequeña se sabía que haría grandes cosas. Lectora devota, se metía por los ojos todos los libros que llegaba a sus manos, soñaba con algún día ser escritora y dedicaba largas horas al estudio, y más tarde, al trabajo. Así fue como consiguió su cátedra en Filosofía, siendo por aquel entonces la mujer más joven que había conseguido obtenerla, en toda Francia. Tenía veintiún años. Fue por esta época, 1929, cuando conoció a quien sería su amor esencial, Jean Paul Sartre; desde entonces ambos serían “un nosotros que no es ni tú ni yo” {1], y ambos marcarían un precedente en las relaciones sentimentales, creando el mito que hoy día conocemos. Ninguno publicaba nada sin pasar antes el examen del otro y toda la obra de Sartre fue dedicada a ella, a su Castor.

Tuvieron una relación de amor, de afecto, de intelectualidad, pero no vivieron juntos y tenían un contrato según el cual podían tener todos los amores contingentes que quisieran y hay que decir, que ambos los tuvieron. Fue una relación que provocó habladurías, críticas, insultos obscenos hacia Simone: ¿Qué una mujer se comportase así? ¡Dónde se ha visto! Eso sí, nadie criticó a Sartre por esto.

 Pero a Simone de Beauvoir no se la conoce tan solo por esta relación, y menos mal, puesto que su obra y su vida son dignas de conocer y admirar.

 La autora de La invitada, Los mandarines, El Segundo Sexo, La mujer rota, y una larga lista de otras obras y ensayos, fue amada por su inteligencia, sus ideas claras y directas que no callaba por ningún motivo, su forma de vivir la vida, su militarismo… pero fue odiada por lo mismo. En una época en la cual se decía que el feminismo estaba obsoleto, Beauvoir removió todos los cimientos con El Segundo Sexo, despertando al monstruo feminista, que llevaba tiempo invernando, y aclamando que “la mujer no nace, se hace”.

La gran filosofa existencialista, trata en este ensayo la situación de la mujer desde varios temas: biología, sexualidad, hogar, sociedad, etc. Desmitifica a la mujer como ama de casa ligada al marido y a los hijos, y aclama por su independencia, por su liberación.

Su ensayo es uno de los libros más traducidos en la actualidad y es uno de los manuales básicos dentro del movimiento y las teorías feministas, ya sea como inspiración o como crítica. Y de toda su obra, fue el que más fama y odios provocó. Recibió críticas desde todos los lados, puesto que ponía en cuestión el papel del hombre en la vida de la mujer y lo apartaba del pedestal en el cual él mismo se había situado.

Era una mujer que vivió como quiso, que escribió para mostrar crudas realidades, que defendía que la literatura tenía que ser militante y que los intelectuales tenían el deber de transmitirle al mundo lo que pasaba en él. Fue una mujer que escribió, firmó manifiestos, militó y apoyó a los movimientos sociales y culturales hasta que su cuerpo dijo adiós a un mundo que en más de una ocasión la desilusionó, frustró y enfadó, pero que, a veces, también despertó lo mejor de ella, dándole ganas de vivir y luchar por él, por la humanidad.

 Simone fue una de aquellas mujeres

que lo dio todo por sus ideales

y que su simple forma de vivir,

es ya una modelo a seguir.

 

{1] Palabras de Sartre en una entrevista en 1977

 

Cocco A.

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By | 2013-06-08T00:05:43+00:00 Junio 8th, 2013|Opinión|2 Comments

Sobre el/la autor/a

2 Comentarios

  1. Norah Maria Junio 11, 2013 at 5:43 pm - Reply

    Precioso, Cocco, gracias por acercarnos a esta pedazo de señora!!

    • Cocco Hirondelle Junio 13, 2013 at 1:01 pm - Reply

      Gracias a ti por leerlo y comentarlo 🙂

      Es una pena que la gente conozca tan poco a esta gran mujer, que era capaz de llevar su teoría a la práctica.

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